PERSPECTIVA MUNDIAL

31º Conferencia Norteamericano-Europea de Agricultura

Orlando, EEUU, 21 al 23 de septiembre de 2005

 

por  David King, Secretario General de la FIPA

 

A NIVEL MUNDIAL: MARCADO CRECIMIENTO

La economía mundial tuvo una gran performance en 2004, con un crecimiento del 5,1 por ciento, el nivel más alto alcanzado en 30 años. La situación de prosperidad de los consumidores dio lugar a una demanda sana de productos agrícolas.

Sin embargo, esta performance de la economía a nivel mundial no se ha hecho extensiva a todas las regiones del mundo. De hecho, son Estados Unidos y China los países que dan cuenta de gran parte de la actividad económica mundial. El consumo en los Estados Unidos es notablemente flexible a pesar del gran déficit financiero. En cuanto a China, su crecimiento es particularmente significativo, dado que está generando una enorme demanda de productos primarios, como aceites, metales y otros minerales y productos agrícolas. China sola alcanza el 4 por ciento del PBI mundial. Considerando que Estados Unidos y la Unión Europea aportan un 17 por ciento cada uno al PBI global, puede apreciarse que el aporte de China al crecimiento económico mundial es impresionante. 

¿Cuáles son las perspectivas para este año y el próximo?

Los precios del petróleo han subido más del 50 por ciento desde el año ultimo, lo que ha reducido en alrededor de un punto el crecimiento económico mundial. Los ingresos provenientes del petróleo van principalmente a los países de Medio Oriente y Asia Central, los que tienen una baja capacidad de consumo de crudo.  Se estima que el crecimiento económico mundial se desacelerará algo este año y el próximo, llegando a aproximadamente el 4,3 por ciento.

 

ESTADOS UNIDOS: LA ECONOMÍA SIGUE TENIENDO UNA BUENA PERFORMANCE

 

La economía norteamericana es notablemente flexible y sigue creciendo. Para este año se espera un crecimiento del 3,5 por ciento, el cual será menor al del año último, que fue del 4,4 por ciento, pero a pesar de ello será más alto que el de cualquiera de los países del G-7. El índice de desempleo es bajo (5%) y el consumo se mantiene a un alto nivel. Como consecuencia de ello, el país ha acumulado un gran déficit de su balanza de pagos con el resto del mundo, equivalente a más del 6 por ciento de su PBI, ya que su fuerte economía insume grandes niveles de importaciones y capital. Este déficit es financiado por el superávit de otros países, principalmente los exportadores de petróleo, como Rusia y los países de Medio Oriente (en un 30% del total), por Japón y Latinoamérica (14% cada uno), por China (7%) y por la mayoría del resto de las economías emergentes de Asia (24%).

Durante años, los observadores han estado advirtiendo que estos desequilibrios son insostenibles y que algún día los inversores podrían retirar sus capitales de Estados Unidos, con el consiguiente derrumbe del dólar y la paralización de la economía mundial. Dado que todos ganan cuando la economía norteamericana funciona bien, no es esperable que los inversores de Asia y de los países productores de petróleo precipiten una crisis tal, por lo que la perspectiva de un “aterrizaje suave” parece más probable. La Reserva Federal ha estado aumentando las tasas de interés gradualmente desde febrero ultimo, llegando la misma al 2,5% (y se espera otro aumento esta semana) para enfriar la demanda. Las ventas minoristas han estado cayendo y la devastación causada por el huracán Katrina frenará aún más el crecimiento. El dólar se ha devaluado aproximadamente un 6 por ciento en relación con el año ultimo (12 por ciento durante los últimos tres años), aunque se sigue manteniendo bastante bien. La economía de Estados Unidos sigue liderando la expansión mundial, aunque a una tasa de crecimiento menor. Los agricultores parecen estar beneficiándose de esta situación, con buenos precios para la carne, un alto nivel de exportaciones en 2004 y un ingreso neto record del sector de 82.000 millones de dólares en el mismo año.

La situación no será tan buena este año. Los daños ocasionados a los agricultores norteamericanos por Katrina se calculan en 2.000 millones de dólares. Los costos de los fletes e insumos han aumentado y los precios de los granos han bajado. Las pérdidas por desastres naturales han afectado a más de la mitad de los condados del país y este año el Congreso aprobó un recorte de los fondos para programas agrícolas de 3.000 millones de dólares.

 

UNIÓN EUROPEA: LENTO CRECIMIENTO Y ALTO NIVEL DE DESEMPLEO

 

La economía de la UE sigue teniendo un lento crecimiento y un alto nivel de desempleo. Se estima que el crecimiento rondará este año el 1,3 por ciento y que posiblemente llegue al 2 por ciento el año próximo.  El desempleo es de casi el 9 por ciento (20 millones de personas). Se considera que el descontento público ante la mala situación económica fue el responsable del rechazo de la Constitución de la UE por parte de los votantes franceses y holandeses y de la derrota electoral de Schröder en Alemania. Por su parte, el ministro de finanzas de Italia ha manifestado recientemente una opinión muy crítica con respecto al euro. 

El Banco Central Europeo ha estado manteniendo las tasas de interés al 2%, de manera que la inflación promedio de la UE no supere el 2%, habiéndose logrado tal objetivo. Sin embargo, el ECB ha sido criticado por no reducir las tasas de interés para estimular la economía de la UE y reducir el desempleo, lo cual, en realidad, está más allá de sus limitadas atribuciones. Cualquier reducción de las tasas de interés en la UE parece improbable en este momento debido a los efectos inflacionarios de la suba de los precios del petróleo y a que el euro ha dejado de subir.

En cuanto a los países que no integran la UE, Gran Bretaña tiene una tasa de interés mucho más alta, del 4,75%. El Banco de Inglaterra está presionando para bajar la tasa, de manera de apuntalar el consumo, que está disminuyendo (caída de las ventas minoristas). Cualquier recorte de las tasas de interés sería una buena noticia para los agricultores.

Los gobiernos pueden recurrir a medidas fiscales para tratar de estimular sus respectivas economías. Sin embargo, hay poca coordinación de las políticas económicas entre los países de la UE. Muchos de ellos ya han aumentado el gasto público más allá de los límites impuestos por el Pacto para el Crecimiento y la Estabilidad, acumulando un déficit fiscal de más del 3 por ciento del PBI. Otros países desarrollados tienen un déficit aún mayor, como por ejemplo Japón, con el 6,9 por ciento del PBI, y Estados Unidos, con el 4,4 por ciento.

Para colmo, además de la difícil situación económica producto de la escasa demanda de los mercados de exportación, la mayoría de los agricultores de la UE han tenido que convivir con un euro fuerte que aumentó sostenidamente con respecto al dólar desde octubre de 2000 hasta principios de 2004, cuando cayó ligeramente. Además, otra reforma de la Política Agrícola Común (CAP) ha dado lugar a recortes significativos de los precios agrícolas que fueron compensados sólo parcialmente por subsidios en forma de pagos directos. Parte de la reforma de la CAP incluye el abandono de la agricultura intensiva, como consecuencia de lo cual está disminuyendo el engorde de ganado a corral, lo que abre oportunidades a los productores de Brasil, Argentina y Uruguay para satisfacer la demanda de los frigoríficos europeos que operan por debajo de su capacidad instalada. 

 

JAPÓN: RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La economía japonesa sorprendió a los inversores al crecer a una tasa anualizada del 3,3 por ciento en el segundo trimestre de este año. Este es el nivel más alto alcanzado en 15 años, el cual, contrariamente a toda suposición, se debió al aumento del consumo interno y no a las exportaciones. Japón ha estado luchando contra la deflación (caída de los precios) durante casi una década, ya que la población ahorraba y no consumía, lo que no impulsaba la producción  para el mercado interno. Esto está cambiando como consecuencia del aumento del crédito bancario en este año por primera vez en 7 años, con tasas de interés casi nulas.  

La largamente esperada recuperación de la economía japonesa se vio favorecida por la abrumadora victoria electoral que obtuvo el primer ministro Koizumi este mes y por su agenda de reformas. La bolsa subió alcanzó los valores máximos de los últimos 4 años. El crecimiento esperado para este año rondaría el 2 por ciento. 

Una de las propuestas de la campaña electoral de Koizumi fue la privatización del correo, cuyo sistema de ahorro y seguro de vida hacen de él la mayor institución financiera del mundo. Japón tiene una enorme deuda pública, equivalente al 160 por ciento de su PBI. Koizumi busca darle al sector privado un rol mucho más importante en la economía del país. Para reducir el gran déficit fiscal del 6,9 por ciento del PBI, el gobierno de Koizumi considera también aumentar los impuestos, pero tratando de que ello no obstaculice la recuperación económica.

El yen se ha mantenido relativamente estable en relación al dólar durante el año ultimo, por lo que la competitividad no se ha visto afectada. El desempleo alcanzó el nivel más bajo en 6 años (4,5%). 

 

CHINA: FUERTE CRECIMIENTO, PERO CON UNA DISMINUCIÓN DE LAS IMPORTACIONES

 

China sigue creciendo a una tasa anual del 9 por ciento y tiene un superávit de cuenta corriente del 6 por ciento del PBI, incorporando unos 200.000 millones de dólares anuales a sus reservas, las que actualmente alcanzan los 700.000 millones de dólares. La inflación es del 3% y se halla en descenso. La abolición de los cupos a los productos textiles desde el 1 de enero de este dio un impulso a la exportación de indumentaria de China (y de India y Pakistán).

Un crecimiento anual del 7 al 9 por ciento le permitirá a China crear 15 millones de puestos de trabajo al año.

El desarrollo económico de China se ha basado en la inversión en infraestructura industrial para la exportación. Esto ha ocasionado algunos problemas en el comercio internacional, como por ejemplo, la disputa que tuvo lugar este año por la importación de productos textiles. El 10 de junio ultimo se impusieron cupos a dichos productos, luego de sólo 10 meses de acceso irrestricto. Esto dio como resultado que 77 millones de prendas de vestir quedaran incautadas en UE. Finalmente, el 7 de septiembre la disputa se resolvió y la mercadería fue liberada, asignándose la mitad de dicho excedente al cupo correspondiente al año próximo y retirándose del mercado la otra mitad.

El crecimiento de las exportaciones debido a la inversión también dio lugar a una distribución inequitativa de los beneficios generados por el crecimiento. Las principales beneficiarias de la rápida expansión económica han sido las grandes ciudades costeras y no las zonas rurales. China está ahora destinando menos recursos a la inversión destinada a la exportación y asignando un mayor presupuesto a programas sociales en las áreas de salud y educación y al desarrollo de la substitución de importaciones.  

En Julio de este año, China revaluó su moneda, el Renminbi (la Moneda del Pueblo), en 2,1 por ciento e introdujo un tipo de cambio flotante ligado a una canasta de monedas y no solamente al dólar estadounidense, como en el pasado. Esta medida deja al Renminbi sobrevaluado en alrededor de un 3 por ciento. La revaluación elevó el costo de las exportaciones de China, incluyendo los productos agrícolas como frutas y hortalizas, los pescados, mariscos y crustáceos procesados, las carnes preparadas y los productos textiles y las maderas. A pesar de ello, la revaluación favoreció a los países que exportan a China, como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Malasia y Australia. China es un gran importador de productos agrícolas, como soja (de Estados Unidos, Argentina y Brasil), lana (China importa de Australia la mayor parte de la lana de Merino de calidad), caucho natural (de Malasia – los precios del caucho natural han alcanzado su máximo valor en 10 años), productos lácteos y carne de cordero (de Australia y Nueva Zelanda).

Desde comienzos de este año, China decidió tratar de desacelerar su nivel de crecimiento       –que resulta insostenible– mediante medidas para restringir el otorgamiento de créditos por parte de los tres bancos estatales más importantes, lo cual ha reducido el aumento de las importaciones. Esto ha constituido un duro golpe para quienes exportan a China.

Desde que China ingresó a la OMC ha bajado los aranceles a las importaciones, cuyo promedio es actualmente del 10 por ciento. Las exportaciones siguen manteniendo un nivel sostenido.  

La tasa de interés es del 2,25%, habiendo presión para que se la aumente, de manera de  reducir el alto nivel de liquidez de la economía china.

Cabe señalar que China tiene el 21 por ciento de la población mundial, pero solamente el 10 por ciento de la superficie de tierra cultivable. En 2004, fue importador neto de productos agrícolas y alimentos –principalmente cereales y oleaginosas– por 7.000 millones de dólares. Esto constituye una preocupación para China, que desearía poder autoabastecerse de granos básicos para consumo humano. Las explotaciones agrícolas de China son pequeñas, generalmente de menos de una hectárea. A pesar de ello, la agricultura emplea al 40 por ciento de la población, que constituye el sector más pobre. 

 

INDIA: FLORECIMIENTO ECONÓMICO, AUNQUE HACE FALTA INVERSIÓN PRIVADA

 

La economía de India está creciendo a una tasa del 6,7 por ciento anual. La bolsa de Bombay subió un 80 por ciento desde mayo de 2004. A pesar de la tragedia del tsunami de diciembre del año pasado, las perspectivas de crecimiento del país no se han visto alteradas significativamente.  

Luego de China, India se está convirtiendo en un protagonista principal en la economía mundial. La economía india todavía se halla mayormente dirigida por el Estado, al igual que otras economías asiáticas. El gobierno está utilizando los mayores ingresos que genera la expansión para el desarrollo de la infraestructura económica básica y de servicios sociales. Sin embargo, India tiene ya un déficit fiscal muy alto, del 10 por ciento de su PBI, y, al igual que Japón, debe fomentar una mayor privatización de su economía. Todavía hay restricciones para la inversión extranjera, aunque se está buscando fomentar un mayor desarrollo del sector privado.

La porción del comercio agrícola de India sobre el total mundial no es significativa, ya que tiene un gran mercado interno que abastecer (1.000 millones de habitantes) y una buena base de recursos productivos. Sin embargo, su saldo comercial agrícola es positivo, principalmente debido a las exportaciones de té, arroz, trigo, azúcar y especias. Los principales mercados para sus productos son Estados Unidos, Bangla Desh y Japón. India importa aceites, algodón, frutas y hortalizas.  

 

CENTRO Y SUDAMÉRICA: UN GRAN POTENCIAL

 

América Latina está creciendo a una tasa del 4,1 por ciento anual, lo que constituye una agradable sorpresa para la mayoría de los observadores. Además, los altos niveles de inflación de la década del ochenta parecen haber sido controlados definitivamente, siendo la inflación promedio actual del 6 por ciento.   

El importante superávit fiscal de Brasil y Argentina, del 4,6 y 5,1 por ciento del PBI respectivamente, le ha permitido a estos países cancelar parte de su deuda externa y, de esta manera, intentar ser menos vulnerables a la fuga de capitales extranjeros cuando la situación económica es desfavorable. Incluso se espera el lanzamiento por parte de Brasil de su primera emisión de Bonos Globales en reales, lo que constituye una señal de mayor confianza.   

Además de la vulnerabilidad de sus sistemas financieros, muchos países latinoamericanos tienen estructuras administrativas burocratizadas y marcos regulatorios débiles. La inversión externa directa en Latinoamérica cayó abruptamente luego de que Argentina entrara en default a fines de 2002, y todavía no se ha recuperado debido a un marco poco favorable para la actividad empresarial, por ejemplo, respecto a la aplicación de contratos. Por otra parte, la región no se halla tan abierta al comercio exterior como otras partes del mundo, con la excepción de Chile, cuyos aranceles a las importaciones son, en promedio, de aproximadamente el 2,5 por ciento. El comercio exterior constituye menos de un cuarto del PBI de Latinoamérica (en Asia alcanza más de un tercio y en la UE el 60 por ciento del PBI).  

 

En Brasil, el 40 por ciento de los ingresos por exportaciones dependen de la agricultura. Tradicionalmente, las exportaciones agrícolas de Brasil han sido principalmente el café y el zumo de naranja. Actualmente, el boom exportador es liderado por la soja, el azúcar, la carne porcina y los pollos. El principal mercado para estos productos es la UE, que le compra el 40 por ciento de sus exportaciones, aunque los mercados de más rápido crecimiento para las exportaciones agropecuarias brasileñas son China y Rusia.  

 

En Centroamérica, la apertura del mercado norteamericano a los productos textiles de China e India ha ocasionado pérdidas a la industria textil de la región. Estos países esperan recuperar parte de los mercados perdidos en Estados Unidos como consecuencia de la eliminación de los cupos y de un mayor acceso al mercado a través del acuerdo de libre comercio CAFTA-RD aprobado recientemente.  

 

En cuanto a Canadá, su economía arroja la tasa más alta de crecimiento y la mejor situación presupuestaria de todos los países del G-7. Siete superávit fiscales consecutivos han posibilitado una sensible reducción de la deuda pública y un sustancial recorte impositivo. La tasa de interés es baja (2%, igual que la de Estados Unidos) y la inflación es inferior al 2 por ciento.

La buena performance de las exportaciones netas ha dado lugar a una apreciación real del dólar canadiense del 13 por ciento en 2004. Esto desacelerará el consumo interno y las exportaciones en el presente año, para el que se espera un crecimiento del PBI del 2,8 por ciento.

 

En México, un tercio de los ingresos provienen de la exportación de petróleo. Como consecuencia del aumento del precio del crudo, el gobierno propuso un presupuesto superavitario por primera vez en diez años. Esto ha dado lugar a una disputa en el Congreso con aquellos legisladores que desean que los mayores ingresos del Estado se destinen a salud, educación e infraestructura general.

Para este año se espera una expansión económica del 3,7 por ciento –igual que el de Brasil– contra  un crecimiento del 4,4 por ciento de 2004, lo que no está mal luego del período de recesión 2001-03. La inflación se halla bajo control, en un 4,6 por ciento.

 

RUSIA – MUCHO DINERO PERO POCA INVERSIÓN 

 

Se pronostica que el crecimiento de la economía rusa para este año será del 5,8 por ciento (menor que el 7,1% de 2004), favorecido por los crecientes ingresos que genera el petróleo, los que le han permitido a Rusia reducir su deuda en 15.000 millones de dólares y crear un Fondo de Estabilización con los impuestos a los precios del petróleo que superen los 20 dólares el barril. El país también cuenta con un alto nivel de reservas en moneda extranjera y tiene superávit fiscal. Sin embargo, la disolución por cuestiones políticas de la compañía petrolera privada Yukos ha perjudicado el clima para la inversión en Rusia. La inversión extranjera directa es poco significativa y la inversión nacional disminuyó el 10 por ciento el año último, viéndose además desalentada por los altos impuestos y tarifas de fletes. 

El presidente Putin está destinando gran parte de los ingresos que genera el petróleo para el aumento de los salarios y jubilaciones del sector público. Por lo tanto, el país está consumiendo su riqueza petrolera en vez de utilizarla para la inversión pública en la economía. El fuerte aumento del consumo ha sido satisfecho principalmente por el aumento de las importaciones, generándose también y presiones inflacionarias (la inflación supera el  10 por ciento). El aumento de los ingresos generados por el petróleo y del salario real debería también dar lugar a un aumento de las importaciones este año.

 

 

ÁFRICA

 

África está experimentando un crecimiento del 5 por ciento, el mayor en 8 años, y la inflación ha sido reducida al 9 por ciento, la más baja en más de 25 años, lo cual constituye una buena noticia para el continente. El FMI dice que este logro es consecuencia de las reformas llevadas a cabo, de la mayor estabilidad a nivel macroeconómico (control del gasto público y aumento de la oferta de dinero) y de reformas económicas internas (políticas que favorecen la economía de mercado). La recuperación de la agricultura en Etiopía y Gambia luego de la sequía también contribuyó significativamente al crecimiento, como asimismo los mayores precios del petróleo para los productores africanos.

Un marco económico internacional favorable y la condonación de la deuda externa de los Países Pobres con Alto Grado de Endeudamiento (HIPC) resuelta por el G-8 son factores realmente positivos para África. Sin embargo, del otro lado de la ecuación debería tenerse presente que los países ACP de África serán afectados por las preferencias comerciales que establece el acuerdo Anything but Arms (Todo excepto Armas) con la UE y por la liberalización en el marco de la OMC.

Los precios del algodón se encuentran muy deprimidos, lo cual está afectando a los agricultores de África occidental. También los productores de fibras textiles del norte y del sur del continente fueron afectados por la apertura de los cupos de la UE a las importaciones textiles procedentes de China.

El principal problema de África sigue siendo la inestabilidad política que desalienta la inversión necesaria para poner al continente en un camino sostenible de alto nivel de crecimiento, como el de las economías de Asia.

 

AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA:  EL BENEFICIO DE EXPORTAR A CHINA

 

El aumento de la demanda de China de materias primas, incluyendo productos agrícolas, está impulsando la economía de Australia y Nueva Zelanda, y las compañías de ambos países están obteniendo altas ganancias. En Australia hay una gran cantidad de inversiones en el sector minero, impulsadas por la demanda por parte de China. El crecimiento económico estimado para este año para ambos países será de alrededor del 2,7 por ciento.

Australia y Nueva Zelanda tienen un superávit fiscal de más del 1 por ciento del PBI y un bajo nivel de desempleo (5% Australia y 3,8% Nueva Zelanda). Tanto el dólar australiano como el neocelandés son fuertes con respecto al dólar estadounidense. El dólar australiano se ha apreciado un 16 por ciento en relación a 1990, mientras que el dólar neocelandés lo ha hecho en un 29 por ciento en el mismo período. Las ventas minoristas siguen aumentando y en marzo de este año se aumentaron las tasas de interés para enfriar la economía. Las tasas de interés de Nueva Zelanda, del 6,75%, ya son las más altas de entre todos los países industrializados avanzados, y no se avizora una baja de las mismas. Por su parte, la tasa de interés de Australia es del 5,5%. La tendencia inflacionaria de este año en Australia es del 3%, esperándose que baje al 2% en 2006. En Nueva Zelanda la inflación se mantiene estabilizada en el 2 %.   

Sin embargo, no todo está bien en el sector agrícola, puesto que Australia fue castigada por la sequía, lo que ocasionó una escasez de cultivos y forraje para el ganado, lo que llevó a sacrificar ganado. El valor neto de la producción agrícola en Australia cayó un 10.6 por ciento en la campaña 2004-05 y está pronosticado que caerá un 23,1 por ciento más en la campaña 2005-06.

 

LOS PRECIOS DE LOS COMMODITIES

 

La fuerte demanda de Estados Unidos y China también ha sido causante del boom de los precios de los commodities que comenzó a mediados de 2003, impulsado principalmente por el aumento de los precios del petróleo. La demanda de China ha hecho aumentar los precios  de los metales y otros minerales.

La demanda de India de joyas de oro elevó los precios de este metal a su máximo valor en 17 años (a lo que contribuyó el aumento de las reservas de oro por parte de algunos gobiernos). Los precios de los alimentos y de las materias primas agrícolas también aumentaron sensiblemente (más del 30%), sobre todo los del café, azúcar, arroz, carne y maderas. 

Los aumentos del precio del petróleo han sido sostenidos, yendo desde alrededor de 20 dólares el barril en 2002 hasta 40 dólares en 2004 y 65 dólares en la actualidad. Con la capacidad de producción de crudo alcanzando su límite y con el aumento del consumo de China en un 15,6 por ciento en 2004 (1), es improbable que los precios caigan significativamente. En el corto plazo, esta es una mala noticia para los agricultores, quienes están sujetos al aumento de los precios del gasoil, de los fertilizantes y de otros insumos derivados del petróleo. Al mismo tiempo, las cosechas abundantes han deprimido los precios de muchos productos agrícolas, con caídas sensibles en el caso del algodón (34% desde 2003) y de la soja (21% desde el mismo año). Los precios de los cereales también se hallan por debajo de los niveles de los últimos años. Así, mientras la economía mundial sigue creciendo,  a los agricultores no les está yendo bien en general este año.

(1) China está enfrentando escasez de energía a medida que el boom económico alcanza los límites de su capacidad energética. Actualmente hay un uso creciente de generadores diesel, lo que da lugar a una mayor demanda de petróleo.  

 

Combustibles biológicos

A largo plazo, el aumento sostenido de los precios del petróleo ofrecerá oportunidades para que los agricultores desarrollen programas para el uso de energía renovable. Por ejemplo, Brasil está dando un impulso considerable a su programa para la obtención de etanol de la caña de azúcar. Las ventas de vehículos que funcionan tanto a gasolina como a alcohol en cualquier proporción alcanzaron el 50 por ciento del total de ventas de vehículos de este año, esperándose que este porcentaje aumente al 75 por ciento el año próximo. La demanda de etanol en Brasil ha duplicado los precios del azúcar durante los últimos dos años.

En Estados Unidos el uso obligatorio de combustibles biológicos por razones medioambientales hará que aumente la demanda de maíz para la elaboración de etanol en un 5 por ciento anual durante los próximos ocho años. En la UE los combustibles biológicos serán parte de la solución para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 8 por ciento hacia el año 2012.

 

La influenza aviar

 

Los brotes de influenza aviar (cepa H5N1) en Indonesia, Vietnam, Tailandia, Laos, Camboya y China se están convirtiendo en un problema de magnitud mundial. Esta epizootia ya ha causado la muerte de 60 personas, y 140 millones de aves de corral han muerto o han sido sacrificadas en el sudeste asiático para contener los brotes.

La aparición de la influenza aviar le permitió a Brasil incrementar las exportaciones de pollos para abastecer a los mercados que anteriormente abastecían los productores tailandeses y chinos.

En junio y julio de este año las aves acuáticas migratorias llevaron la influenza del sudeste asiático a Mongolia, Rusia y Kazajstán. Esta migración causó preocupación en Europa. Por ejemplo, en Holanda dispuso que todas las aves de corral fueran mantenidas en confinamiento en instalaciones techadas. Del otro lado del Atlántico, el presidente Bush  anunció la semana pasada la creación de una alianza internacional para el intercambio de información sobre influenza aviar, de la que formarán parte Canadá, Camboya, Japón, Nigeria, Tailandia y Vietnam.

 

 

CONCLUSIONES

En general, la economía mundial está en buena forma, lo que no significa que los agricultores también lo estén. Los ingresos de la mayoría de los productores del mundo se hallan bajo presión debido al aumento del costo de los insumos como consecuencia del incremento del precio del petróleo y debido al menor apoyo estatal a la agricultura y a la baja de los precios de sus productos. En el futuro, la agricultura deberá poder explotar las oportunidades de nuevos mercados para incrementar el valor agregado (por ejemplo, la elaboración de combustibles biológicos) y deberá ser una prioridad en las agendas gubernamentales si se desea que reciba la porción justa de la creciente riqueza generada por la economía mundial.