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Comunicado de Prensa Día Mundial de la Alimentación 2008: Cambio climático, bioenergías y su incidencia sobre los pobres 16 de octubre de 2008, Roma – Este año, en que el Día Mundial de la Alimentación se centra en el cambio climático, las bioenergías y su incidencia sobre los pobres, la Federación Internacional de Productores Agrícolas (FIPA) -portavoz democrático de 115 organizaciones nacionales que representan a agricultores de 80 países- hace un llamamiento a gobiernos y organizaciones internacionales para que ayuden a la adaptación de los agricultores al cambio climático, ya que éstos contribuyen a la seguridad alimentaria en el mundo y aprovechan la oportunidad que ofrece la producción de bioenergías sostenibles como una fuente alternativa de ingresos. Los gobiernos inyectan cientos de miles de millones para apuntalar los debilitados sistemas financieros, pero olvidan proporcionar un sostén significativo a los agricultores para que atiendan los asuntos relacionados con el cambio climático y produzcan bioenergías sostenibles. El cambio climático, la agricultura y la seguridad alimentaria están estrechamente relacionados. La agricultura se encuentra en la primera línea de impacto y soluciones al cambio climático; es un sector que sufre los efectos de dicho cambio y tiene asimismo un inmenso potencial para proporcionar respuestas para mitigarlo y adaptarse a sus efectos. Cuando se trata de enfrentar los impactos negativos del cambio climático, sin embargo, la situación de los agricultores y de sus familias es sumamente vulnerable. Trabajando en estrecha colaboración con la comunidad de investigadores, los agricultores podrán disponer tecnologías adecuadas que les permitan incrementar su capacidad para desarrollar sistemas agrícolas fuertes y adaptarse al cambio climático. En su esfuerzo para hacer frente a la necesidad mundial de alimentos, los agricultores están dispuestos a adoptar las prácticas agrícolas más sostenibles y a maximizar, al mismo tiempo, el empleo de conocimientos tradicionales. Gracias a dispositivos como el secuestro de carbono y la digestión anaeróbica, para los agricultores, la producción de bioenergías sostenibles es, además de una fuente alternativa de ingresos, una de las respuestas al esfuerzo para mitigar el cambio climático En el artículo “Los biocombustibles: una nueva oportunidad para la agricultura familiar”, publicado en el Informe de la FAO The State of Food and Agriculture 2008 (El estado de la alimentación y la agricultura 2008)la FIPA señala que conseguir la seguridad alimentaria sigue siendo la prioridad absoluta, pero indica que para las familias de agricultores la producción de bioenergías sostenibles constituye una oportunidad de rentabilizar su actividad al tiempo que da un nuevo impulso a las comunidades rurales. Las bioenergías sostenibles representan una nueva oportunidad comercial para que permite a los agricultores diversificar riesgos, contribuir a la seguridad alimentaria y promover el desarrollo rural. Más aún, la producción de bioenergías integra una estrategia a largo plazo de los productores para incentivar las economías rurales. En el transcurso de las dos últimas décadas, la capacidad de producción de etanol y otras fuentes de bioenergía, centrada en sistemas cooperativos y de propiedad de los agricultores, ha aumentado de manera exponencial. Además, las fuentes de bioenergía son diversas y no se limitan a la producción de biocombustibles líquidos. Los agricultores están, asimismo, aunando recursos para establecer instalaciones cooperativas de biogás para capturar metano, utilizarlo para generar electricidad y producir localmente bionergía en lugar de consumir combustibles fósiles. La titularidad de los agricultores a lo largo de toda la cadena de valor no sólo es fundamental, sino que los coloca en mejor posición para gestionar su cartera de cultivos, tanto como beneficio económico propio como para conseguir sostenibilidad, responder a los mercados y estar al servicio de la sociedad. La FIPA hace un llamamiento a los gobiernos para que, en un contexto de crisis alimentaria y energética definan, junto con las organizaciones de agricultores, estrategias de largo alcance sobre los efectos del cambio climático en la agricultura. Los gobiernos deben desempeñar un papel fundamental en el empoderamiento de los agricultores pobres y pequeños sobre todo en los países en desarrollo y crear oportunidades de empleo e ingresos en las comunidades rurales mediante inversiones a largo plazo en la agricultura para el desarrollo de infraestructuras sólidas, de mercados que funcionen bien y para que los agricultores tengan acceso, a precios asequibles, a las herramientas de producción necesarias. |
Neil SORENSEN Coordinador de Comunicaciones Email: neil.sorensen@ifap.org Jessica GOODFELLOW Oficial de Comunicaciones E-mail: jessica.goodfellow@ifap.org Teléfono:+33 1 45 26 05 53 Fax: +33 1 48 74 72 12
La FIPA es la organización mundial de agricultores y representa a más de 600 millones de agricultores familiares agrupadas en 115 Es una red mundial en la que los productores de los países industrializados y en desarrollo La FIPA defiende los intereses de los agricultores en el escenario
internacional desde 1946 y está reconocida como entidad de carácter consultivo general dentro del Consejo Económico y Social de las ![]() |







